El secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Marcelo Rucci, encabeza un reclamo en defensa del empleo en Vaca Muerta ante un ajuste del 23% propuesto por Halliburton a las pymes petroleras. Esta medida ha sido calificada por Rucci como un ataque inadmisible a los eslabones más vulnerables de la cadena de valor, y ha garantizado la protección de los puestos de trabajo.
Rucci criticó la actitud de la multinacional, describiendo su ultimátum como "avasallador". Afirmó que el método de exigir recortes inmediatos es inaceptable para el desarrollo de Vaca Muerta. Aunque se están llevando a cabo conversaciones y Halliburton ha mostrado cierta flexibilidad, el sindicato mantiene un estado de alerta constante, consciente de que tales situaciones pueden resultar en despidos.
En cuanto a la justificación del ajuste, Rucci respondió que los trabajadores ya han alcanzado altos estándares de productividad, destacando que se están batiendo récords en perforaciones y fracturas. Según el dirigente, estas mejoras de eficiencia no son motivo para recortes, desvinculando así cualquier necesidad operativa de las exigencias de Halliburton.
A medida que crece el descontento entre las pymes locales y el sindicato, se hace evidente el contraste entre las demandas de recorte y los resultados financieros positivos de la casa matriz de Halliburton Company, lo que añade presión a la situación en el sector.