El sector de refinación en Argentina enfrenta un desafío significativo debido al avance de Vaca Muerta. La necesidad de adaptarse a un tipo de petróleo diferente ha llevado a las refinerías a modificar sus procesos, buscando mejorar la eficiencia del procesamiento y la producción. Esto se ha traducido en niveles récord en la capacidad operativa del parque de refinación local, gracias a una mayor confiabilidad en las operaciones.
Diego Mouriño, vicepresidente de Ingeniería y Construcciones de Axion Energy, destacó que el negocio ha cambiado drásticamente en la última década, con una notable reducción de eventos no planeados que afectaban la producción. Sin embargo, Mouriño advirtió que mantener la planta en funcionamiento es solo el primer paso, y que se requiere una reinvención completa de los procesos para adaptarse a las características del crudo medanito, que presenta diferencias significativas respecto al crudo convencional.
Durante la reciente Conferencia de Arpel, se abordaron estas nuevas tendencias en la refinación, donde participaron destacados representantes de la industria, quienes coincidieron en la necesidad de ajustar la planificación de las plantas para maximizar el rendimiento en un entorno de márgenes internacionales fluctuantes y variaciones en la demanda local.