El estudio de factibilidad para la navegación comercial de los ríos Limay y Negro ha reavivado el debate sobre el transporte de arena para la actividad petrolera en Vaca Muerta. Elaborado por la consultora IATASA y financiado por el Consejo Federal de Inversiones, el informe concluyó que el proyecto es viable y podría mejorar la logística en la Patagonia.
El análisis sugiere transformar el río Negro en un corredor logístico estratégico con un recorrido de aproximadamente 720 kilómetros, desde el Compensador Arroyito hasta el Atlántico, teniendo en cuenta aspectos hidráulicos, ambientales y de infraestructura. Este proyecto no solo beneficiaría a la industria hidrocarburífera, sino también a la producción frutícola, otras economías regionales, el turismo y el transporte de pasajeros.
Actualmente, más del 80% de la arena silícea utilizada en Vaca Muerta se extrae de Entre Ríos, principalmente de Ibicuy, Diamante y Concordia. Cada carga de arena debe recorrer entre 1.200 y 1.300 kilómetros por carretera hasta Añelo, lo que impacta significativamente en los costos operativos. Un pozo no convencional requiere entre 10.000 y 15.000 toneladas de arena, lo que representa entre 300 y 500 viajes de camión.
Con más de 2.000 pozos no convencionales registrados y una demanda que podría alcanzar hasta 15 millones de toneladas anuales en los próximos años, el informe propone un esquema de transporte multimodal que combine la Hidrovía Paraná-Paraguay con la navegación por los ríos Negro y Limay, junto con camiones y ferrocarril para el último tramo hacia los yacimientos.