La cuenca de Vaca Muerta ha registrado un notable incremento en la cantidad de equipos de perforación activos, pasando de un promedio de 33 equipos en 2024 a 38 en la actualidad, con proyecciones de alcanzar entre 42 y 44 para fin de año. Este crecimiento, cercano al 10% interanual, plantea la necesidad de analizar la cuenca con nuevas métricas, según Mariano de la Riestra, gerente de Tecnopatagonia.
De la Riestra destacó que la verdadera evolución no radica solo en la cantidad de rigs, sino en su capacidad técnica. Actualmente, estos equipos pueden perforar ramas horizontales de hasta 4.000 metros, una mejora significativa comparada con el promedio de hace unos años. Este fenómeno se atribuye a un efecto multiplicador que combina antigüedad, inversión tecnológica y velocidad de perforación.
La modernización de los rigs ha sido clave en este proceso, con innovaciones como los walking rigs, que han transformado la logística de perforación. Sin embargo, este avance tecnológico no ha sido uniforme entre todas las empresas de servicio, que requieren contratos de largo plazo para justificar sus inversiones. De la Riestra enfatizó que hoy no solo se considera la cantidad de equipos, sino también sus especificaciones técnicas.
Los servicios integrados, como el manejo de presión bajo balance y la perforación adaptativa con inteligencia artificial, se han implementado de manera gradual, lo que refleja la variabilidad en la adopción de nuevas tecnologías dentro de la cuenca.