La reciente escalada del precio del barril de petróleo, que ha superado los 100 dólares, plantea un desafío significativo para la economía argentina. La inflación, que ya mostraba una tendencia ascendente desde mayo del año pasado, se espera que se agudice debido a las consecuencias del conflicto en Medio Oriente y el aumento en los precios de los combustibles. Se anticipa que los precios de los combustibles incrementen alrededor de un 15% en forma gradual, lo que impactará en los costos de transporte, dado que casi el 90% de los bienes en el país son trasladados por camión.
Este aumento en los costos de fletes también podría repercutir en las tarifas de gas y luz. Sin embargo, el contexto presenta una oportunidad para Vaca Muerta, que podría beneficiarse de un incremento en las inversiones debido al aumento del precio del barril. Argentina, en su papel de exportador de petróleo, podría ver un efecto positivo en su balanza comercial, no solo por el aumento en las cantidades exportadas, sino también por el precio más alto del crudo.