Los proyectos de inversión en Vaca Muerta, la importante formación de hidrocarburos no convencionales en Neuquén, están generando un impacto significativo en el sector energético de Argentina. En la octava conferencia de la Asociación de Empresas del Sector Petróleo, Gas y Energía Renovable de América Latina y el Caribe, celebrada en Buenos Aires, se destacó el papel creciente de Argentina como exportador energético, superando a otros países de la región como Brasil y México.
Desde el inicio de su producción en 2013, gracias a YPF, Vaca Muerta ha atraído inversiones por aproximadamente 52.000 millones de dólares. Esta formación se sitúa como la segunda mayor reserva mundial de gas no convencional y la cuarta en petróleo de este tipo. La producción actual ha alcanzado niveles récord, permitiendo a Argentina disminuir su dependencia de importaciones de gas durante el invierno y mejorar su balanza energética, que podría mostrar un superávit de hasta 24.000 millones de dólares para 2030.
Expertos del sector, como Leonardo De Lella de Boston Consulting Group, han elogiado la alta productividad de Vaca Muerta, la cual supera en eficiencia a muchas cuencas de Estados Unidos. Con costos operativos competitivos, el interés por el desarrollo de esta región energética es más fuerte que nunca.