En los últimos años, la producción de Vaca Muerta ha superado desafíos significativos, logrando asegurar la evacuación de su producción y estableciendo un entorno propicio para inversiones de gran envergadura. Esto ha sido posible gracias a iniciativas como el oleoducto VMOS y los proyectos de exportación de GNL.
Además, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ha sido fundamental para transformar el panorama de desarrollo de esta importante formación shale en el país, consolidando su posición en el sector energético.