Un informe reservado que circula entre gobernadores revela el preocupante estado de la infraestructura logística argentina frente al desarrollo de Vaca Muerta. Se destaca que el desafío no solo radica en atraer inversiones, sino también en mejorar las rutas, ferrocarriles, puertos y pasos fronterizos para manejar el aumento proyectado del transporte de cargas.
El documento menciona que el sistema logístico debe pasar de movilizar aproximadamente 128 millones de toneladas anuales a casi 194 millones hacia 2035, impulsado por el crecimiento del litio, cobre, hidrocarburos y la producción agropecuaria. Se identifican cinco problemas estructurales que afectan la infraestructura, incluyendo el deterioro de los corredores viales y la saturación de accesos a puertos.
Entre las obras mencionadas están las autovías de las rutas nacionales 3 y 7, así como la ruta 5, que conecta Buenos Aires con La Pampa. También se señala la importancia de la ruta 52 hacia el Paso de Jama, clave para la minería del litio, y el estado crítico del corredor ferroviario San Martín. Otros problemas incluyen las demoras en el Paso Cristo Redentor y la falta de definiciones sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay, esencial para las exportaciones agroindustriales.