La petrolera YPF y Transportadora de Gas del Sur (TGS) han firmado un contrato para la comercialización de gas de Vaca Muerta, que abastecerá una nueva planta de procesamiento en Bahía Blanca, en el marco de una inversión de 3.000 millones de dólares. Este proyecto permitirá aumentar la producción de petróleo, que podría superar los 1,5 millones de barriles diarios en la próxima década.
TGS solicitará su ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y está trabajando en el financiamiento del proyecto con entidades como Citibank, Banco Santander y JP Morgan, que podrían aportar hasta 1.000 millones de dólares. La planta de líquidos del gas natural separará componentes como propano y butano, esenciales para diversas industrias y el consumo doméstico.
Además de YPF, otras productoras como Pluspetrol y Chemron contribuirán al abastecimiento. Este desarrollo es considerado uno de los mayores en la valorización del gas de Vaca Muerta y fortalecerá la seguridad del suministro en el mercado local.