La localidad de Añelo, centro neurálgico de Vaca Muerta, enfrenta una crisis de crecimiento sin precedentes, lo que ha llevado a su intendente, Fernando Banderet, a emitir un alerta para quienes consideran mudarse. Banderet aconseja a los potenciales nuevos habitantes que lleguen solamente con una oferta laboral asegurada, dado que la infraestructura local no está preparada para absorber el incremento poblacional.
La saturación en el sistema de salud y en las instituciones educativas es evidente, con escuelas que se encuentran superpobladas y una demanda asistencial elevada. En 2024, se registraron 1.400 nuevos residentes, cifra que ascendió a 1.700 en los primeros meses de 2025, y ya se contabilizan 546 más en lo que va de 2026. Además, un 20% de la población actual no ha formalizado su cambio de domicilio.
A pesar del auge en la producción de petróleo, que alcanzó un récord de 628.924 barriles diarios, la situación laboral para algunos profesionales es complicada. Silvio Chávez, un geólogo local, ha estado desempleado desde noviembre y señala la discrepancia entre el discurso de crecimiento empresarial y la realidad del mercado laboral en la región.