La industria del petróleo en Vaca Muerta enfrenta un desafío creciente a medida que muchos pozos comienzan a declinar en su producción tras varios años de operación. Actualmente, hay más de 600 pozos que producen menos de 5 metros cúbicos de petróleo diario, según datos de la Secretaría de Energía, lo que representa una oportunidad para implementar técnicas de recuperación mejorada.
Gerardo Tennerini, fundador de la consultora GtoG Energy, destacó que, si bien hay un enfoque predominante en la perforación y el desarrollo, la recuperación mejorada es una técnica que aún se encuentra en sus primeras etapas en el shale argentino. Los pozos que han estado en producción durante más de 3 o 4 años a menudo presentan caídas significativas, con algunos produciendo menos de 20 metros cúbicos diarios.
Entre las técnicas de recuperación, la inyección cíclica de gas se ha posicionado como la más utilizada. Este método implica inyectar gas en el pozo por un período específico, seguido de un tiempo de remojo, conocido como soak, antes de reanudar la producción. Tennerini explicó que este proceso, conocido internacionalmente como Huff 'n' Puff, permite que el gas interactúe con el petróleo atrapado en la roca, facilitando una recuperación adicional sin la necesidad de perforar nuevos pozos.
A medida que la industria evalúa distintas estrategias para maximizar la producción, la recuperación mejorada se presenta como una alternativa viable para optimizar el rendimiento de los pozos maduros en Vaca Muerta.