La Provincia de Neuquén está implementando un plan para utilizar agua cruda de ríos en el desarrollo agrícola, especialmente en la región de Vaca Muerta, donde se concentran las actividades hidrocarburíferas. Este esquema busca incorporar 5.000 hectáreas bajo riego, aprovechando la infraestructura existente de captación y distribución de agua.
La iniciativa tiene como objetivo mejorar la eficiencia en el uso del recurso hídrico y disminuir la presión sobre las fuentes de agua, al mismo tiempo que amplía las oportunidades productivas asociadas al sector energético. El agua utilizada provendrá de fuentes superficiales o subterráneas, pero no del proceso de fractura hidráulica.
En la primera fase del proyecto, se contempla el uso de sistemas de riego tecnificados, como el riego por pivote, que permite distribuir el agua desde un punto central. Las producciones a desarrollar en estas nuevas áreas incluyen forrajes, olivos, frutos secos, vid y cereales, replicando cultivos que ya se llevan a cabo en otras partes de la provincia.
Esta propuesta se enmarca dentro de una política más amplia que busca integrar el uso del agua para la agricultura y la industria, maximizando el aprovechamiento de los recursos en una zona con limitaciones de acceso al agua.