La producción de petróleo en Argentina continúa rompiendo récords, alcanzando un promedio de casi 900.000 barriles diarios entre enero y junio de 2026. Este aumento en la producción está impulsado por la actividad en Vaca Muerta y ha permitido que las exportaciones promedien 309.000 barriles por día, lo que representa un incremento del 25% en comparación con el mismo período del año anterior.
A pesar de estos logros, las ventas de nafta en el mercado interno han mostrado una tendencia negativa. En lo que va del año, las ventas de nafta súper han disminuido un 2%, mientras que las de nafta premium, aunque experimentaron un aumento del 2,3%, cerraron junio con una caída del 1,2%. Esta situación se atribuye a la difícil situación económica que enfrentan los consumidores, según Juan José Carbajales, ex subsecretario de Hidrocarburos.
El aumento en la producción de crudo, que alcanzó casi 915.000 barriles diarios en el último mes, contrasta con la baja en el consumo de combustibles en el país. Mientras más petróleo se consume, menos queda para exportar. A pesar de que las petroleras han señalado la necesidad de liberar los precios de los combustibles y un acceso más fácil a divisas, el clima económico actual ha impactado negativamente en la demanda interna.
La percepción de que los precios de los combustibles son constantemente elevados, junto con la falta de ajustes automáticos en los precios debido a mecanismos de YPF, contribuyen a la reducción de las ventas. Esta situación plantea un desafío para el sector energético argentino, que sigue experimentando un crecimiento en la producción, pero enfrenta obstáculos en el consumo interno.