Un importante desplazamiento de población se prevé desde Buenos Aires hacia Neuquén y Río Negro en los próximos 30 años, según el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Sin embargo, economistas y demógrafos advierten que la industria petrolera en la región no generará suficientes empleos para absorber esta migración masiva.
La proyección del Gobierno nacional sugiere que hasta dos millones de personas podrían trasladarse hacia Neuquén y Río Negro debido al crecimiento de Vaca Muerta y proyectos de exportación de hidrocarburos. No obstante, especialistas como el demógrafo Rafael Rofman cuestionan la viabilidad de esta estimación, señalando que las actividades hidrocarburíferas requieren grandes inversiones pero no necesariamente generan una demanda laboral proporcional.
Rofman destaca que, aunque el desarrollo energético puede crear empleos en servicios y comercio, no se espera un desplazamiento masivo como el que ocurre en industrias más intensivas en mano de obra. La falta de viviendas y la presión sobre los servicios públicos ya son desafíos en localidades como Añelo, complicando aún más la situación demográfica en la región.