El interés por el abastecimiento eléctrico está en aumento debido a nuevas inversiones en el sector energético. La Minera San Jorge ha solicitado su inclusión en el Mercado Eléctrico Mayorista como gran usuario, con el objetivo de asegurar el suministro de electricidad para su futura mina de cobre en Uspallata, que requerirá aproximadamente 224,5 GWh anuales. Este proyecto también implica la construcción de una nueva estación transformadora y una línea de alta tensión.
Por su parte, en Vaca Muerta, el aumento en la demanda eléctrica ha llevado a la ampliación de la potencia de acceso de la Estación Transformadora Aguada Pichana Este, que pasó de 7 a 22 MW. Esta situación refleja cómo el abastecimiento energético se vuelve crucial en las decisiones de inversión en ambas provincias.
Las realidades productivas de Mendoza y Neuquén son notoriamente distintas. Mendoza busca impulsar nuevos proyectos mineros y exploraciones de hidrocarburos no convencionales, mientras que Neuquén concentra más del 70% de la producción petrolera argentina y posee una significativa capacidad de generación eléctrica. A esto se suma el interés de empresas tecnológicas en establecer grandes centros de datos que demandan un suministro eléctrico constante.
Según registros de 2025, Mendoza consumió más electricidad de la que generó, a diferencia de Neuquén, que produjo casi ocho veces la energía que utilizó. Sin embargo, la capacidad de abastecer nuevas iniciativas no solo depende de la producción eléctrica, sino también de la infraestructura de redes y las condiciones contractuales que cada empresa deba cumplir para asegurar su suministro.