El análisis sobre la creación de una vía navegable de aproximadamente 720 kilómetros entre el Compensador Arroyito y la desembocadura del río Negro ha cobrado relevancia, especialmente por su potencial para mejorar la logística en Vaca Muerta y otras actividades productivas en Patagonia. Sin embargo, la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC) enfatizó que se trata únicamente de un estudio preliminar, lo que indica que aún queda un largo camino por recorrer antes de considerar un proyecto concreto de infraestructura.
El aumento de la actividad en Vaca Muerta demanda el transporte de mayores volúmenes de insumos. Entre los materiales que podrían trasladarse por la futura hidrovía se incluye la arena necesaria para las operaciones de fractura hidráulica, así como productos de las economías regionales del Alto Valle y Valle Medio, buscando integrar el transporte fluvial con la red vial y ferroviaria.
En este contexto, la provincia de Río Negro ya ha comenzado a definir la Ruta de las Arenas, que contará con una traza preliminar de 119 km hacia Vaca Muerta. Este corredor se proyecta entre Roca y Añelo, con el objetivo de evitar zonas urbanas y descongestionar las rutas 22 y 151, facilitando así el traslado de arena hacia el desarrollo hidrocarburífero. La propuesta de recorrido afectará tanto a Río Negro como a Neuquén, y ambas provincias están en las etapas iniciales de este proyecto.
Respecto a la navegabilidad, el secretario técnico de la AIC, Horacio Collado, explicó que se concluyó que la navegabilidad de los ríos puede ser viable con las tecnologías actuales, aunque será necesario realizar un significativo proceso de reacondicionamiento de los cauces.