El contexto electoral en Argentina genera incertidumbres sobre la estabilidad financiera del país, especialmente con vencimientos significativos en moneda extranjera. Para el año 2027, se anticipan casi USD 25.000 millones en obligaciones, lo que complica aún más la situación dado el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que exige pagos superiores a lo que se desembolsará. Actualmente, el Gobierno proyecta una entrada de divisas desde Vaca Muerta, pero la viabilidad de esto es cuestionada.
Durante una reciente visita a Buenos Aires, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, se reunió con funcionarios y destacó la importancia de los recursos de la cuenca neuquina, mientras que el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que tiene todo bajo control con su programa financiero. Sin embargo, el escenario electoral y la creciente demanda de cobertura cambiaria mantienen en alerta a los inversores.
Datos de la consultora Eco Go indican que, a pesar de la aparente calma, la búsqueda de protección frente a la devaluación del peso sigue siendo alta, con un volumen de USD 16.000 millones en cobertura cambiaria en el segundo trimestre de 2026. Aunque este número es menor a los niveles críticos de años anteriores, la necesidad del sector privado por resguardarse continúa, evidenciando un cambio en los instrumentos utilizados, como los bonos dollar linked.