El Foro de Inversiones de Vaca Muerta abordó la necesidad urgente de construir infraestructura edilicia en la cuenca neuquina, un proceso que avanza a un ritmo más lento que el desarrollo de los hidrocarburos. Durante el evento, se destacó que las proyecciones de exportación de petróleo son prometedoras, aunque el contexto macroeconómico actual plantea desafíos.
Horacio Marin, presidente de YPF, subrayó la importancia de pensar a largo plazo, a pesar del clima electoral que se avecina. Afirmó que el futuro de la inversión en Vaca Muerta es fundamental, aunque la actividad económica en otros sectores aún se encuentra rezagada. El nuevo oleoducto Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS), que estará operativo en el último trimestre del año, se presenta como una solución al cuello de botella que enfrenta la formación.
El encuentro reunió a líderes del sector petrolero y del ámbito inmobiliario, quienes coincidieron en que la política debe ofrecer garantías para atraer a grandes inversores internacionales. Un dirigente del sector de la construcción expresó que “Vaca Muerta ya es política de Estado”, destacando los incentivos que se han implementado desde el acuerdo con Chevron.
A pesar de las incertidumbres políticas y económicas, los empresarios se mostraron optimistas sobre el futuro, confiando en que la inversión a largo plazo en el sector energético puede impulsar el crecimiento en la región.