La situación del monitoreo sísmico y el combate de incendios forestales en Neuquén se ve comprometida por el proyecto de Presupuesto Nacional 2027, que prevé una drástica reducción de recursos. Esta disminución podría llevar a la provincia a utilizar fondos propios para tareas que anteriormente contaban con financiamiento federal.
Uno de los cambios más significativos afecta al Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), que dejará de ser un programa presupuestario independiente al integrarse al Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR). Se estima que los recursos destinados a la prevención sísmica sufrirán una caída real del 86,1% en comparación con los créditos de 2026, tras considerar la inflación.
Este recorte es especialmente relevante para Neuquén, dado el crecimiento de la actividad en Vaca Muerta y la ocurrencia de eventos sísmicos en áreas como Añelo, Sauzal Bonito y Rincón de los Sauces. La continuidad del monitoreo es esencial para identificar tanto los movimientos tectónicos naturales como aquellos posiblemente relacionados con las operaciones de fractura hidráulica.
Una reducción significativa de recursos podría impactar el mantenimiento de estaciones, la reposición de sensores y la actualización tecnológica de la red de observación. Ante este escenario, la provincia podría verse forzada a fortalecer su Red Sismológica Provincial y a establecer nuevos convenios con universidades e instituciones especializadas para asegurar la calidad del monitoreo.