La reciente difusión del "Estudio de factibilidad de la navegabilidad de los ríos Limay y Negro" ha suscitado un intenso debate en los ámbitos productivos y políticos de la región. La Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC) ha aclarado que el informe, financiado por el CFI, es de carácter “preliminar y exploratorio” y no representa un proyecto ejecutivo ni implica la inminente habilitación de la navegación comercial.
El estudio, que fue elaborado por la consultora IATASA, destaca que una hidrovía de 720 kilómetros que conecte el Compensador Arroyito con el Mar Argentino podría ser técnicamente viable. Sin embargo, la AIC enfatizó que no hay presupuesto ni cronograma para la ejecución de este proyecto. Este informe se ha incorporado al archivo del organismo como un insumo técnico, similar a estudios realizados en las décadas de 1970 y 1980.
Un elemento clave en la propuesta es el abastecimiento de arena de fractura para Vaca Muerta, cuya demanda podría alcanzar las 8 millones de toneladas anuales hacia finales de la década. Actualmente, la logística de este insumo depende de camiones que recorren más de 1.200 kilómetros, saturando rutas nacionales como la 22 y la 250. La AIC indicó que una barcaza podría reemplazar hasta 80 camiones, lo que reduciría los costos de transporte a una cuarta parte del valor actual por carretera.
A pesar de las expectativas generadas, la AIC subrayó que la navegabilidad comercial no debe interferir con otras prioridades y que el estudio no representa un compromiso para llevar a cabo las obras necesarias.