La industria petrolera está evaluando el impacto del reciente acuerdo de paz en Medio Oriente, que ha llevado a la caída del precio internacional del petróleo. En este contexto, YPF se encuentra en la fase dos de un plan denominado buffer de precios, que busca estabilizar los costos de los combustibles en el país tras un período de aumentos. Este plan, que comenzó el 1 de abril, fue implementado debido a una caída en las ventas de combustibles, provocada por incrementos previos en marzo.
El CEO de YPF, Horacio Marín, describió el acuerdo como un pacto entre la empresa y los automovilistas, donde se mantuvieron estables los precios, pero se prevé que los ingresos no recibidos durante este tiempo se recuperen más adelante, una vez que los precios internacionales bajen. Actualmente, los cálculos de la compañía consideran diversas variables que podrían influir en la duración de este período de ajuste antes de que se refleje una disminución en los precios al público.
En las últimas horas, el precio del petróleo ha descendido a 79 dólares por barril como reacción a los anuncios de paz. No obstante, se anticipa que el proceso de recuperación de ingresos será más lento, lo que podría frustrar las expectativas de un descenso inmediato en los precios de los combustibles en el país.