La reciente autorización de una jueza para que las hijas de Mauro Icardi y Wanda Nara puedan viajar sin el permiso del deportista ha generado gran revuelo en los medios. Icardi rompió su silencio a través de una historia en Instagram, donde expresó que considera esta decisión como una victoria personal.
El jugador de fútbol manifestó su oposición a que sus hijas residan en Argentina, argumentando que no confía en la justicia nacional, la cual considera influenciada por intereses dudosos. En sus palabras, Icardi afirmó: «Esta resolución es, en realidad, la mejor noticia que podía recibir».
Además, el deportista mencionó que actualmente se está llevando a cabo un proceso de restitución internacional de menores y que su postura se ha mantenido firme desde hace dos años: «Firmar esos documentos implicaría actuar en contra de los principios que vengo defendiendo desde el primer día».
En conclusión, Icardi enfatizó que el bienestar y el futuro de sus hijas son lo más importante en esta situación, por encima de cualquier conflicto entre adultos.