Un reciente estudio publicado en la revista Science cuestiona la creencia de que el calentamiento global beneficia la producción de madera en los árboles. La investigación incluyó el análisis de más de 100 bosques en cuatro continentes y fue realizada por la Estación Experimental del Zaidín y el Instituto Pirenaico de Ecología.
Los hallazgos indican que, aunque se pensaba que una temporada de crecimiento más larga permitiría a los árboles absorber más dióxido de carbono, la realidad es que la disponibilidad de agua es crucial. Cuando el aumento de temperatura se acompaña de sequías, la producción de madera puede disminuir significativamente.
Un aspecto clave del estudio es la identificación de un umbral térmico de aproximadamente 6 °C. Superar esta temperatura media anual puede reducir la producción de células de madera debido a la menor cantidad de agua disponible. Este fenómeno se observa especialmente en los bosques templados y mediterráneos, donde el calor adicional afecta negativamente el crecimiento.
La investigación involucró un trabajo de campo exhaustivo, analizando más de 50.000 muestras de madera a nivel celular. Los resultados sugieren que las estrategias climáticas que dependen de los bosques para la mitigación del cambio climático deben considerar estos nuevos hallazgos sobre la relación entre temperatura, agua y producción de madera.