El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expresó que la Corte Penal Internacional (CPI) es una “organización internacional ilegítima”, cuestionando su intento de ejercer jurisdicción sobre ciudadanos de países que no son parte de su Estatuto. Durante una reunión en Camp David con el presidente Donald Trump, Rubio celebró la decisión de varios gobiernos, incluido Venezuela, de retirarse del organismo.
Rubio afirmó que la legitimidad de la CPI se ha visto comprometida al sostener que puede investigar y procesar a personas de Estados no adheridos al tribunal, incluyendo a militares y políticos estadounidenses. Esta postura, según el funcionario, genera descontento entre los regímenes autoritarios y cuestiona el ejercicio del periodismo crítico, fundamental en una democracia.
Las declaraciones de Rubio surgen en un contexto de críticas de Washington hacia la CPI por sus investigaciones sobre ciudadanos de Estados que no reconocen su jurisdicción. El secretario de Estado subrayó que la administración de Trump está implementando una estrategia para limitar las acciones de la CPI, destacando el rechazo creciente hacia la institución.
En otro tema, Rubio mencionó los avances diplomáticos en Medio Oriente, especialmente el diálogo entre Líbano e Israel, que representa el primer acercamiento oficial en casi tres décadas. Atribuyó este progreso al liderazgo de Trump y destacó la importancia del reciente acuerdo de desarme entre Hamás y otras facciones palestinas, considerado un paso significativo hacia la estabilidad regional.