El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha declarado una "campaña" para desmantelar la Corte Penal Internacional (CPI), acusándola de interferir en las operaciones militares de su país. En un artículo publicado en un medio estadounidense, Rubio afirmó que la CPI "librar una guerra" contra Estados Unidos mediante el uso de leyes internacionales.
Rubio, quien se desempeñó como máximo responsable de Exteriores durante la administración de Trump, amenazó con que su país “enseñará a la CPI el verdadero significado de la determinación estadounidense”. Este anuncio se produce en un contexto donde la Corte ha sido criticada por su papel en la investigación de crímenes de guerra.
La postura de Rubio se fundamenta en la creencia de que la CPI representa una amenaza para la soberanía de Estados Unidos, argumentando que la corte interfiere en las funciones de los agentes de la Patrulla Fronteriza que trabajan para expulsar a criminales violentos.