El presidente de Francia, Emmanuel Macron, enfatizó la necesidad de una cooperación "constante" entre los países europeos y sus socios internacionales para enfrentar la amenaza del terrorismo, que ha evolucionado en la última década. Durante la conmemoración del décimo aniversario del atentado en Niza, donde un ataque con camión dejó 86 muertos y más de 450 heridos, destacó que el terrorismo se ha vuelto "más difuso, más rápido y más solitario".
Macron advirtió que esta amenaza se propaga a través de las pantallas, captando a personas vulnerables, y está vinculada a un "fanatismo" y un "desequilibrio". En este contexto, subrayó la importancia de que Francia continúe actuando contra organizaciones yihadistas, especialmente en África y Oriente Medio, y resaltó el papel crucial de las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia.
El presidente recordó que, desde los atentados yihadistas de 2015 y 2016, Francia ha fortalecido su arquitectura antiterrorista, aumentando competencias y recursos para los servicios de inteligencia, así como estableciendo la Fiscalía Nacional Antiterrorista. Desde entonces, se han frustrado 24 proyectos de atentado, lo que atribuyó al trabajo de los servicios de seguridad.
Macron también defendió que la lucha contra el terrorismo debe ir más allá de la acción policial y judicial, abogando por la prevención a través de la educación, el fomento del espíritu crítico y la intervención temprana ante procesos de radicalización. Reiteró que este combate debe ser diario, respetando el Estado de derecho y preservando la unidad nacional.