El Día Internacional de la Educación se conmemora cada 24 de enero, destacando la importancia de la enseñanza para el desarrollo sostenible, la inclusión social y la paz. Este año, la UNESCO renovó su llamado a los Estados para que garanticen sistemas educativos más justos y adaptados a los desafíos actuales, especialmente en América Latina, donde la continuidad escolar y la capacitación docente son cuestiones urgentes.
La celebración busca poner en evidencia problemas persistentes como la desigualdad en el acceso a la educación, la deserción escolar y las brechas tecnológicas. A pesar de los avances, millones de niños, niñas y adolescentes aún no tienen acceso a una educación de calidad, situación que se agrava en contextos de crisis económicas y conflictos.
Desde la UNESCO se enfatiza que invertir en educación tiene efectos positivos en la reducción de la pobreza, la mejora de la salud y la promoción de la igualdad de género. La educación no solo proporciona conocimientos, sino que también forma ciudadanos y fortalece la democracia, lo que la convierte en un pilar fundamental para construir sociedades más equitativas.