La planta Onkalo, ubicada en la isla de Olkiluoto, Finlandia, se convertirá en la primera instalación subterránea del mundo destinada a la eliminación de desechos radiactivos. Su construcción comenzó en 2004 y se prevé que entre en funcionamiento hasta 2120, momento en el cual será sellada de forma permanente.
Se espera que en los próximos meses se otorgue la licencia correspondiente para la instalación, que podrá almacenar hasta 6.500 toneladas de combustible nuclear gastado. Las barras radioactivas serán selladas en contenedores de cobre y enterradas a más de 400 metros bajo tierra, en túneles que serán llenados con capas de arcilla de bentonita para absorber el agua.
El proyecto, que ha demandado una inversión de 1.200 millones de dólares, fue elegido por su roca madre, que tiene 1.900 millones de años de antigüedad, lo que garantiza estabilidad y un bajo riesgo sísmico. La localidad más cercana es Eurajoki, ubicada a 15 kilómetros, donde residen aproximadamente 9.000 habitantes, muchos de los cuales trabajan en la central nuclear o la instalación de almacenamiento.