La guerra entre Estados Unidos e Irán, que comenzó el 28 de febrero, ha llevado a un intercambio de propuestas para alcanzar un acuerdo de paz. La cancillería iraní informó que respondió a una nueva oferta estadounidense, mientras que Donald Trump renovó sus amenazas hacia Teherán por no aceptar el acuerdo. A pesar de un alto el fuego precario, las conversaciones entre ambas naciones han sido limitadas.
Esmail Baqai, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, declaró que las preocupaciones de su país han sido comunicadas a los Estados Unidos y que los intercambios se realizan a través de un mediador pakistaní. Irán exige la liberación de sus activos congelados y el levantamiento de sanciones, además de reparaciones de guerra, argumentando que el conflicto es "ilegal y sin fundamento".
Según informes, Estados Unidos ha solicitado que Irán opere solo un sitio nuclear y transfiera su uranio altamente enriquecido. Sin embargo, Washington se ha negado a liberar parte de los activos congelados de Irán o a considerar reparaciones. Baqai afirmó que Irán está preparado para cualquier eventualidad ante la posibilidad de un nuevo enfrentamiento militar.