El Día Internacional de la Educación, celebrado cada 24 de enero, se erige como un recordatorio de la educación como un derecho humano y una responsabilidad colectiva. Este día no solo se conmemora, sino que invita a reflexionar sobre los desafíos actuales que enfrenta este pilar fundamental de la civilización.
De acuerdo a datos recientes, 250 millones de niños y jóvenes aún no están escolarizados y 763 millones de adultos son analfabetos. En contextos de conflicto, el derecho a aprender se ve interrumpido diariamente para millones de estudiantes. Este año, la Unesco centra su atención en los jóvenes, quienes representan más de la mitad de la población mundial y deben ser considerados como socios estratégicos en la creación de un sistema educativo más inclusivo y equitativo.
La educación se presenta como una herramienta clave para la paz en un mundo polarizado, fomentando la tolerancia y el respeto mutuo. En este sentido, un llamado a la acción se establece para involucrar a los jóvenes en la toma de decisiones políticas y curriculares, así como para adaptar el propósito de la enseñanza a las nuevas demandas del mundo laboral y tecnológico.