En Wellington, un rincón argentino se convierte en el refugio de cientos de compatriotas durante los partidos de la Selección. El restaurante Chimichurri, dirigido por Lautaro Herrera, de 39 años y originario de General Roca, se ha transformado en un punto de encuentro para quienes residen lejos de su tierra natal. Desde hace ocho años en Nueva Zelanda, Lautaro y su compañera han hecho de este establecimiento más que un simple lugar para comer; es un espacio donde los sabores argentinos se mezclan con la pasión por el fútbol.
Los clientes disfrutan de una variedad de platos típicos, como sorrentinos, milanesas, alfajores y choripanes, mientras el ambiente se electrifica cada vez que juega la Selección. Durante estos momentos, el restaurante se llena de camisetas celestes y blancas, y los gritos de gol resuenan en medio de una atmósfera de celebración. Lautaro, conocido como "el Laucha", describe cómo los neozelandeses se acercan a vivir la experiencia argentina, contagiándose de la emoción y la pasión que rodea el fútbol.
A pesar de los horarios inusuales de este Mundial, que a veces comienzan a las tres de la mañana, la dedicación es total. Las medialunas recién horneadas son parte del ritual del desayuno antes de los partidos, creando un ambiente que recuerda a casa, incluso a más de 10.000 kilómetros de distancia. Así, Chimichurri se convierte en una pequeña Bombonera en el corazón de Wellington, un lugar donde la comunidad argentina puede sentirse unida, aunque sea por un rato.