Argentina se ubicó este año entre los diez peores países del mundo para los trabajadores, descendiendo a la categoría 5, el nivel más bajo según el Índice Global de los Derechos 2026 elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI). Este informe analiza la situación laboral en 151 países, destacando que el 87% de ellos vulneró el derecho a huelga y el 80% registró violaciones al derecho de negociación colectiva.
Las condiciones laborales en Argentina empeoraron durante la gestión del presidente Javier Milei, marcando un retroceso significativo en la clasificación, pasando de la categoría 3 a la categoría 5 en solo dos años. Este descenso se suma a un deterioro generalizado de los derechos laborales que la CSI ha advertido a nivel mundial, con restricciones a la actividad sindical y a la negociación colectiva en diversas regiones.
El informe también reveló que en el 72% de los países analizados, los trabajadores enfrentaron acceso restringido a la justicia, y en la mitad de las jurisdicciones se limitaron las libertades de expresión y reunión. Además, se registraron casos de violencia contra trabajadores en 48 países y detenciones relacionadas con conflictos laborales en 75 naciones.