Seis personas perdieron la vida en un accidente aéreo en Río de Janeiro, incluyendo a Gaspar "Gaspi" Prim Díaz. Un informe preliminar del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (Cenipa) sugiere que la colisión se debió a que ambos helicópteros volaban por la misma ruta, y uno de ellos no tenía su radar activo.
El helicóptero con matrícula PR-DJJ, que transportaba únicamente al comandante Charles Marsillac, fue detectado por radar hasta el momento del impacto. En contraste, la aeronave matrícula PP-MAC, que llevaba al piloto Alexandre Souza y a los pasajeros Lucas Frota, Gaspar Prim, Oliver Tree y Lucas Vignale, no fue monitoreada por los radares del Control del Espacio Aéreo.
Ambos helicópteros estaban utilizando trayectorias coincidentes y se encontraban en una zona conocida como Tachas, donde se cruzan las rutas de Praia y Grota. Al momento de la colisión, el helicóptero con solo el piloto volaba a una altitud de 244 metros y a una velocidad de aproximadamente 200 kilómetros por hora.
Las condiciones climáticas eran favorables para el vuelo visual, y hasta el momento no se han encontrado evidencias que sugieran que el clima fue un factor en la tragedia. La investigación sigue en curso para determinar las causas exactas del accidente y si hubo otras fallas en la operación o coordinación aérea. Cabe destacar que ninguno de los helicópteros contaba con "cajas negras", ya que no son obligatorias en los modelos implicados, aunque un dispositivo GPS recuperado ha permitido reconstruir parte del trayecto.