La transición del diésel al gas natural en las operaciones de fractura en Vaca Muerta presenta un desafío significativo para la sostenibilidad de la región. Este cambio, impulsado por la búsqueda de eficiencia, se está implementando en la Cuenca Neuquina mediante un sistema innovador de hardware y software que facilita la sustitución de combustibles líquidos por gas. Durante un encuentro técnico, líderes de la industria como Edward Eichstetter de EKU y Adrián Martínez de Calfrac discutieron este avance.
EKU, una empresa con base en Estados Unidos, ha estado desarrollando desde hace una década soluciones para la electrificación de equipos y la utilización de gas en lugar de diésel. Su objetivo es aumentar la producción reduciendo costos operativos y emisiones. Eichstetter enfatizó la importancia de integrar automatización en este proceso, resaltando que una mayor automatización optimiza el rendimiento del sistema.
El uso de gas natural como combustible principal representa un cambio radical que requiere un enfoque inteligente en la gestión de potencia. La colaboración entre EKU y Calfrac busca maximizar el desplazamiento del diésel, facilitando un ecosistema que une experiencias de diferentes regiones y promueve la cooperación en la industria.