La falta de trabajadores calificados en el sector energético se ha convertido en un nuevo desafío para Vaca Muerta, afectando el ritmo de expansión de la cuenca. Aunque se estima que alrededor de 30.000 nuevos habitantes llegan anualmente a Neuquén, la mayoría carece de la especialización técnica requerida por las empresas. Esto ha llevado a las operadoras a priorizar candidatos con experiencia previa, ya que el tiempo de capacitación se ha vuelto un lujo insostenible.
Las empresas están buscando especialmente ingenieros especializados en perforación direccional, clave para la extracción de shale oil y shale gas. También requieren perfiles técnicos con conocimientos específicos sobre el funcionamiento de pozos horizontales y técnicas de fractura. La creciente competencia por el talento ha hecho que la demanda de estos profesionales se intensifique, mientras que el número de candidatos calificados disminuye.
Silvana Cimerilli, representante de una cadena internacional en la región, ha destacado que el verdadero cuello de botella ya no es el financiamiento, sino la escasez de talento. Esta situación ha llevado a algunas empresas a recurrir a trabajadores de otras provincias, particularmente aquellas con experiencia en la industria petrolera.