YPF ha logrado un rendimiento notable en el tercer trimestre del año, alcanzando ingresos cercanos a 6.600 millones de dólares y un EBITDA ajustado superior a 2.500 millones de dólares, lo que representa un incremento del 84% en comparación con el mismo período del año anterior. Este desempeño se tradujo en un flujo de caja libre de 901 millones de dólares y una disminución en el ratio de endeudamiento neto a 0,81 veces, la cifra más baja en una década.
La producción de petróleo shale promedió 224.000 barriles diarios, con picos que superaron los 250.000 barriles en octubre. Este crecimiento es impulsado principalmente por la actividad en Vaca Muerta, donde el no convencional representa alrededor del 95% del total de crudo producido por la empresa.
Para manejar este aumento en la producción, YPF inauguró el primer módulo de una planta de tratamiento de crudo en La Angostura Sur, que añade una capacidad inicial de 31.000 barriles diarios, con planes de duplicar esta cifra en una segunda fase. Además, las refinerías de YPF procesaron 344.000 barriles diarios en su segmento downstream, lo que ha permitido un incremento en la oferta de combustibles para el mercado interno y un aumento en las exportaciones.
Bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), YPF está avanzando en tres proyectos petroleros que abarcan cinco bloques estratégicos: Bajo del Toro, Bajo del Toro Norte, La Escalonada, Rincón La Ceniza y Nara, con una inversión proyectada de 8.729 millones de dólares.