La ampliación de la Ruta 67 avanza, un proyecto clave para mejorar el tránsito hacia Vaca Muerta. Esta obra se considera esencial dada la creciente demanda de transporte de trabajadores hacia la cuenca hidrocarburífera. Actualmente, decenas de combis operan en Neuquén Capital y el Alto Valle, pero muchos de sus viajes se realizan con asientos vacíos, lo que genera un costo significativo para la industria.
Según un análisis de Pont Solutions, la industria del Oil & Gas pierde anualmente entre 100 y 110 millones de dólares en traslados de personal a los yacimientos, con YPF contribuyendo con cerca de 50 millones de dólares a este gasto. Con proyecciones que anticipan la creación de 40.000 nuevos puestos de trabajo hacia 2030, la necesidad de mejorar la eficiencia en el transporte se vuelve aún más urgente.
El estudio revela que las flotas que utilizan métodos tradicionales de coordinación, como WhatsApp y Excel, pierden entre el 8% y el 15% de su facturación mensual. Esto se traduce en pérdidas de entre 8 y 16 millones de dólares anuales en Vaca Muerta debido a desplazamientos innecesarios. Facundo Rancaño, CEO de Pont Solutions, destaca que estas pérdidas afectan a toda la cadena, ya que los costos se trasladan a los precios generales de los servicios.
Un ejemplo concreto muestra que un transportista que factura 1 millón de dólares por año podría perder entre 80.000 y 150.000 dólares anuales por ineficiencias en sus recorridos. Esto subraya la necesidad de optimizar los métodos de transporte en la región para reducir costos y mejorar la rentabilidad.