La inversión en el sector energético argentino se prevé en aumento, con proyecciones de 13.890 millones de dólares para 2026, un incremento del 13,5% respecto al año anterior. Este crecimiento está impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta, que ha mostrado un notable aumento en la captación de capitales, especialmente en comparación con otras cuencas convencionales que han experimentado caídas significativas en sus inversiones.
Entre 2016 y 2025, la Cuenca Neuquina más que duplicó su inversión, alcanzando 10.892 millones de dólares. En contraste, las cuencas del Golfo San Jorge y Austral sufrieron retrocesos drásticos en sus cifras de inversión. En 2025, las explotaciones no convencionales representaron el 87% de las inversiones totales, con un total de 10.637 millones de dólares, lo que refleja un incremento interanual del 17%.
A pesar de la incertidumbre generada por la guerra en Medio Oriente, las operadoras presentaron sus planes de inversión antes del conflicto, sugiriendo que los desembolsos reales podrían ser aún más elevados, debido a un escenario de precios de energía más bajos en el momento de las proyecciones.