La ocupación de los sets de fractura en Vaca Muerta ha caído drásticamente al 50% del tiempo disponible, según un informe de Tecnopatagonia. Este descenso es notable, ya que en junio alcanzó el 68%. En total, solo 8 de los 15 sets de fractura activos en el país estuvieron en operación, mientras que 7 no mantuvieron actividad continua durante todo julio, rompiendo con la tendencia de meses anteriores.
De los 7 equipos inactivos, 5 no realizaron ninguna etapa en julio, lo que resalta una disfuncionalidad en la programación y la eficiencia operativa. A pesar del aumento en la actividad de perforación, que llegó a 54 rigs activos, la flota de fractura no pudo incrementar los días de bombeo efectivo, dejando pozos perforados sin terminar.
El informe señala que la baja ocupación no se debe a una única causa, sino a varios factores. Entre ellos, se mencionan etapas anticipadas de julio, la concentración del trabajo en un número reducido de sets de alta eficiencia y la preparación de nuevos PADs multipozo. Esta situación ha llevado a una distribución desbalanceada de la flota de fractura, donde algunos equipos operan a máxima capacidad mientras que otros quedan sin asignación.
En julio, las etapas caídas alcanzaron un récord de 1.779, lo que indica que el problema no es solo de programación, sino también de eficiencia en el campo. Halliburton, SLB y SPI lideraron la ejecución de etapas, concentrando la actividad en pocas empresas, lo que refuerza la tendencia de centralización en el sector. Las condiciones técnicas y logísticas en Vaca Muerta están presentes, pero la sincronización entre perforación y terminación sigue siendo un desafío.