El Instituto Vaca Muerta ha certificado a 500 jóvenes, pero solo el 3% ha logrado empleo en la industria, lo que equivale a aproximadamente 15 personas. Este dato fue compartido por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, durante el encuentro de directores ejecutivos de la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026.
Según el consultor Roberto Lino Blanco, este bajo porcentaje no indica un fallo del instituto, sino que refleja que la cuenca de Vaca Muerta aún no opera a plena capacidad. Las empresas de servicios suelen contratar solo cuando tienen contratos firmados, lo que limita las oportunidades para los egresados del instituto.
Actualmente, de los 15 sets de fractura en Vaca Muerta, cuatro están inactivos. La falta de actividad no se debe a la ausencia de pozos o mano de obra, sino a que la infraestructura de evacuación aún no se ha completado. Se espera que el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) comience a operar en enero de 2027, mientras que el proyecto de GNL de Southern Energy S.A. iniciará en el segundo semestre del mismo año.
El análisis también revela que la ocupación de los sets ha disminuido, cayendo al 50% en julio, en comparación con el 68% de junio. Con equipos ociosos, las empresas no están en condiciones de formar nuevas cuadrillas, lo que dificulta la inserción laboral de los egresados, quienes generalmente acceden a puestos iniciales en estas formaciones.