YPF está preparando una inversión histórica de US$44.000 millones en Vaca Muerta a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Este ambicioso plan se extenderá por 26 años y tiene como objetivo potenciar la producción hidrocarburífera y las exportaciones de Argentina.
La petrolera estatal planea formalizar en las próximas semanas su adhesión al RIGI con cinco proyectos clave que movilizarán inversiones significativas. Los yacimientos involucrados son Bajo del Toro, Bajo del Toro Norte, Narambuena, La Escalonada y Rincón de la Ceniza, todos ubicados en el norte de la cuenca neuquina, donde YPF posee una participación de aproximadamente el 40%.
Se prevé la perforación de alrededor de 2.200 pozos nuevos, con el objetivo de alcanzar una producción máxima conjunta de 270.000 barriles diarios de crudo no convencional. Este incremento en la producción busca fortalecer el saldo exportador del país y mejorar las divisas de la economía argentina.
La proyección de YPF incluye un crecimiento en su extracción no convencional, que promedió 224.000 barriles diarios durante el tercer trimestre de 2026, marcando un aumento del 32% en comparación con el mismo período del año anterior. La compañía prevé alcanzar 250.000 barriles diarios para fin de año, subrayando la importancia de la formación neuquina en su estrategia de negocio.
La implementación de este plan requerirá importantes desembolsos, tanto para la perforación como para la infraestructura civil necesaria.