YPF reportó un EBITDA ajustado de US$ 2.503 millones en el tercer trimestre de 2026, lo que representa el segundo resultado más alto en su historia, impulsado por el crecimiento en la producción de petróleo no convencional en Vaca Muerta. Este indicador creció un 84% en comparación con el mismo período de 2025. La utilidad neta cercana a US$ 1.200 millones también refleja una mejora en sus principales indicadores financieros.
Las inversiones de la compañía alcanzaron US$ 1.287 millones entre julio y septiembre, destinando el 70% a proyectos no convencionales. YPF atribuyó este crecimiento al aumento en la extracción de shale, la reducción de costos de producción, y la evolución de los precios. Durante el tercer trimestre, la producción de petróleo shale promedió 224.000 barriles diarios, con un incremento interanual del 32%.
La producción reciente llegó a 245.000 barriles diarios, y la empresa planea alcanzar 250.000 barriles por día antes de finalizar 2026. Este desarrollo destaca la importancia de Vaca Muerta en la estrategia de YPF, que sigue concentrando sus inversiones en la formación neuquina. Asimismo, se subraya la necesidad de ampliar la infraestructura de transporte y exportación para manejar el aumento en los volúmenes de crudo.
YPF anunció que presentará solicitudes para cinco nuevos proyectos en el norte de Vaca Muerta al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Estos proyectos, que incluyen Bajo del Toro, Bajo del Toro Norte, Narambuena, La Escalonada y Rincón de la Ceniza, implican inversiones estimadas en US$ 44.000 millones durante los próximos 26 años. Se prevé la perforación de aproximadamente 2.200 pozos y una capacidad máxima de producción de 270.000 barriles diarios de petróleo shale.