La fase de adquisición de datos sísmicos 3D en el bloque Cañadón Amarillo ha comenzado, impulsada por la UTE entre Quintana Energy y TSB, con una inversión de 4 millones de dólares. Este proyecto, que abarca una superficie de 202,5 kilómetros cuadrados, tiene como objetivo construir un modelo de subsuelo detallado, permitiendo así la perforación de dos pozos pilotos en el segundo semestre de 2026, adelantándose a lo inicialmente previsto para 2027.
La operación cuenta con 10 vibradores sísmicos en funcionamiento, que están generando ondas para registrar las reflexiones en diferentes capas geológicas. Este proceso busca reducir la incertidumbre geológica y mejorar la precisión en la ubicación de futuros pozos. El CEO de Quintana Energy, Carlos Gilardone, destacó que esta tecnología avanzada permitirá identificar áreas más prometedoras dentro de la formación Vaca Muerta.
Durante una visita a las operaciones, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, enfatizó la importancia estratégica de estos estudios para el desarrollo de la región. Junto a la ministra de Energía, Jimena Latorre, y el director de Hidrocarburos, Lucas Erio, Cornejo aseguró que la obtención de información técnica precisa es fundamental para el futuro del área.