La construcción de una nueva planta fraccionadora de gas está proyectada en la costa de Río Negro, en el marco del proyecto “Argentina LNG”. Esta instalación permitirá separar componentes líquidos del gas proveniente de Vaca Muerta, conocido en la industria como “sopa”.
El gasoducto de 48 pulgadas, que se extenderá entre Fuerte Argentino y Sierra Grande, será fundamental para transportar el metano. En paralelo, un poliducto de 22 pulgadas llevará los líquidos que, tras ser fraccionados, se convertirán en productos como butano, propano, etanol y gasolina natural.
Horacio Marín, CEO de YPF, ha resaltado la necesidad de desarrollar más infraestructura petroquímica en Argentina, sugiriendo que la nueva planta podría abrir la puerta a un polo petroquímico en la región. Este proyecto avanza con el respaldo de XRG, la división internacional del grupo ADNOC, lo que refuerza la importancia del gas de Vaca Muerta en el contexto energético argentino.