La Fiesta Nacional de la Confluencia se consolida como un evento estratégico para el desarrollo turístico de Neuquén, generando un impacto significativo en la economía y el empleo. El gobernador Rolando Figueroa destacó que el festival no solo tiene un enfoque cultural y recreativo, sino que se ha convertido en una política de Estado que beneficia a la región al atraer a cientos de miles de visitantes, tanto nacionales como internacionales.
Figueroa subrayó que este evento es fundamental para diversificar la matriz productiva de la provincia, resaltando que Neuquén ofrece mucho más que solo Vaca Muerta. “Tenemos ríos, paisajes, cultura y fiestas populares que merecen ser mostradas”, afirmó. La capital provincial ha evolucionado de ser un simple punto de paso a convertirse en un destino turístico atractivo, lo que potencia su oferta recreativa y de eventos.
La Fiesta de la Confluencia también cumple un rol esencial como puerta de entrada a otros destinos neuquinos, ya que quienes visitan la capital a raíz del evento suelen explorar otras localidades y participar en diversas festividades. Este efecto multiplicador es clave para el desarrollo del interior de la provincia.