Neuquén ha logrado avances significativos en su manejo fiscal, reduciendo su deuda pública de 1.263 millones de dólares a menos de 800 millones, lo que permite destinar recursos a obras y servicios esenciales. Este cambio se refleja en la capacidad de la provincia de pagar aguinaldos con fondos propios por primera vez en más de una década.
La secretaria de Hacienda y Finanzas, Carola Pogliano, destacó que el objetivo de ordenar las cuentas no es solo una consigna, sino una decisión de gestión que ha mostrado resultados concretos. La provincia también reporta superávit financiero y operativo por segundo año consecutivo, lo que representa un avance en la situación económica.
A pesar de estos logros, Neuquén enfrenta un desafío estructural debido a su crecimiento poblacional y económico, lo que incrementa la demanda de infraestructura. Se estima que se requieren más de 4.000 millones de dólares para mejorar los servicios básicos, rutas y energía. A medida que el Estado nacional se retira del financiamiento público, la provincia opta por utilizar recursos propios y financiamiento internacional planificado para hacer frente a estas necesidades.