La reciente obra de más de US$40 millones en el Sistema Cordillerano-Patagónico permitirá que 25 localidades de Chubut, Río Negro y Neuquén accedan a un suministro de gas más robusto. Esta repotenciación se traduce en la posibilidad de incluir hasta 12.500 nuevos usuarios, de los cuales 4.420 ya se han conectado a la red.
La puesta en marcha de la Planta Compresora Holdich en Chubut fue clave para completar el proyecto, permitiendo la vinculación del sistema con el Gasoducto General San Martín. Esto no solo incrementa la capacidad del suministro en 300.000 m³ diarios, sino que también se proyecta alcanzar hasta 3,1 millones de m³ por día durante los picos de demanda invernal.
Desde el año 2022, las limitaciones en la infraestructura habían llevado a restricciones en las nuevas conexiones para asegurar el abastecimiento a los usuarios existentes. La ampliación busca revertir esta situación, apoyando el crecimiento de comercios, industrias, escuelas y hospitales en las localidades beneficiadas, que incluyen a Bariloche, Esquel y San Martín de los Andes.
El proyecto original fue licitado por el Estado nacional en 2017, aunque las obras se interrumpieron hasta que se retomaron con la colaboración de Camuzzi y los gobiernos provinciales. La obra se compone de cuatro intervenciones importantes, mejorando así la infraestructura energética de la región y ampliando el impacto de Vaca Muerta en el suministro de gas.