Durante la feria internacional de energía Rio Oil and Gas (ROG.e 2026) en Río de Janeiro, la provincia de Mendoza presentó su "Mendoza Day", un evento diseñado para atraer inversiones en su sector hidrocarburífero. Sin embargo, este evento reveló una disparidad significativa entre las metas energéticas de Mendoza y la realidad de la producción en la cuenca no convencional de Argentina.
A diferencia del rápido desarrollo de Vaca Muerta en Neuquén, que ha visto inversiones millonarias de grandes actores internacionales, la porción mendocina de esta formación se encuentra en una fase únicamente exploratoria. Según informaron las autoridades mendocinas, un área prospectiva de alrededor de 850 kilómetros cuadrados ha sido delimitada en el sur de la provincia, aunque la actividad real se limita a tres empresas: YPF, Quintana Energy-TSB y Tango Energy.
Para potenciar esta fase de evaluación, se anunció la creación de un pool técnico que trasladará un equipo de perforación DLS desde Neuquén, con el objetivo de realizar cinco pozos exploratorios en los próximos meses. A pesar de la adquisición de datos sísmicos 3D en el bloque Cañadón Amarillo, que fue la primera desde 2017, la gestión provincial enfrenta un atraso técnico considerable.
Este impulso en la exploración se debe a la necesidad de compensar la caída en los yacimientos tradicionales, especialmente tras la salida de grandes compañías de las áreas maduras de Mendoza, un proceso acelerado por el plan de desinversión de YPF. La ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, destacó la importancia de reestructurar el esquema hidrocarburífero provincial ante estos desafíos.