Añelo se ha convertido en un símbolo de la riqueza natural de Argentina, destacándose por el yacimiento de Vaca Muerta, considerado uno de los fenómenos más importantes del mundo. Sin embargo, esta riqueza no se traduce en beneficios tangibles para sus habitantes, quienes enfrentan problemas de infraestructura básica como agua corriente y gas natural. A pesar de la llegada de nuevos pobladores atraídos por las oportunidades económicas, muchos de ellos se ven afectados por las mismas carencias que los residentes originales.
En un reciente análisis, el economista Lorenzo Sigaut Gravina destacó que, aunque la industria petrolera genera más dólares, el empleo en la región ha disminuido, debido a que el fracking no requiere tanta mano de obra como la extracción convencional. Esta situación ha llevado a un descontento generalizado entre los habitantes, quienes no ven reflejado el crecimiento en su calidad de vida.
La falta de un sistema de recaudación propio para Añelo limita las posibilidades de desarrollo local, lo que provoca que quienes asumen el liderazgo en la localidad no puedan aspirar a cargos más altos, como la gobernación. Este fenómeno resalta las complejidades de la cultura política en Neuquén, marcada por la influencia de sindicatos y la necesidad de adaptarse a un nuevo contexto económico.