El juez neuquino Lucas Yancarelli ha decidido suspender el juicio a prueba en el caso COMARSA, que involucra a directivos de una empresa responsable del tratamiento de residuos peligrosos en Vaca Muerta. Esta decisión, considerada polémica, se da a pesar de las pruebas presentadas por la Fiscalía de Delitos Ambientales, que evidencian que la empresa no cumplió con su labor, acumulando desechos y contaminando el suelo, lo que pone en riesgo la salud pública.
El fallo judicial impide que el caso avance hacia un juicio oral, que había sido solicitado por la fiscalía con jurados, y se aparta de los requisitos legales establecidos en el Código Procesal Neuquino. Este caso es clave en la lucha contra los delitos ambientales, ya que pone de manifiesto cómo las empresas pueden obtener ganancias ilegales a través de prácticas irresponsables y peligrosas.
La decisión del juez ha suscitado críticas, ya que refuerza la percepción de impunidad en sectores poderosos. La persecución penal de estos delitos requiere un enfoque robusto que sancione adecuadamente a quienes contaminan y genere incentivos para evitar que estas conductas se repitan, un objetivo que es cada vez más difícil de alcanzar debido a la limitada capacidad de las fiscalías.